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Financiamiento de equipo pesado: cómo la distribuidora gestiona el plan piso y los créditos al cliente

El plan piso es el motor financiero que permite tener inventario sin inmovilizar todo el capital propio. Pero si no se administra correctamente, se convierte en un costo invisible que erosiona el margen de cada venta.

El modelo de negocio de una distribuidora de equipo pesado tiene una particularidad financiera que pocas industrias comparten: los activos más valiosos del negocio — las unidades en inventario — están financiados por terceros. El plan piso permite tener un inventario de maquinaria de millones de pesos sin necesitar ese capital propio. Pero tiene un costo que corre desde el momento en que la unidad entra al inventario hasta el momento en que se vende.

Gestionar ese costo correctamente — registrarlo, monitorearlo, incluirlo en el cálculo del margen de cada venta — es la diferencia entre tener claridad financiera o creer que se están generando márgenes que en realidad no existen.

Patio de exhibición de tractocamiones Kenworth y DAF

Cómo funciona el plan piso y dónde se pierde el control

El plan piso es esencialmente una línea de crédito rotativa: la institución financiera paga al fabricante el valor de las unidades que la distribuidora solicita, y la distribuidora tiene un plazo para vender esas unidades y liquidar el crédito. Mientras la unidad está en inventario, genera un costo financiero que típicamente no se ve en los estados operativos — aparece hasta el estado de resultados contable.

El problema de gestión ocurre cuando ese costo financiero no se imputa a la unidad específica en el sistema operativo. La distribuidora vende una unidad, calcula el margen como precio de venta menos costo de factura, y ese margen se ve bien. Pero si la unidad estuvo seis meses en el plan piso, el costo financiero de esos seis meses no está incluido en el cálculo. El margen real es menor — y en algunos casos, negativo.

El costo de los días en inventario

Cada día que una unidad está en el plan piso tiene un costo. Una máquina de 2 millones de pesos con una tasa de plan piso del 18% anual genera aproximadamente 985 pesos diarios de costo financiero. En 120 días, eso es casi 120,000 pesos de costo financiero que debe incluirse en el costo de la unidad para calcular el margen real de la venta.

Cuando ese cálculo no se hace de forma sistemática — unidad por unidad, desde la fecha de ingreso al inventario hasta la fecha de venta — la rentabilidad del negocio está sobreestimada.

Alertas de vencimiento y renovación

El plan piso tiene plazos. Cuando una unidad no se vende dentro del plazo pactado, hay consecuencias: el financiador puede exigir la liquidación, puede aplicar tasas penalizadoras, o puede requerir renovación con condiciones más costosas.

Sin un sistema que alerte sobre los vencimientos con anticipación suficiente, la distribuidora opera reactivamente: se entera de los vencimientos cuando el financiador los informa, no cuando todavía hay tiempo de actuar. Esa anticipación — saber qué unidades están próximas a vencer — permite tomar decisiones: ajustar el precio para acelerar la venta, solicitar renovación con tiempo, o reasignar la unidad a otro punto de venta donde tenga más demanda.

Crédito al cliente: la otra cara financiera

Además del plan piso, muchas distribuidoras ofrecen financiamiento a sus clientes. Ya sea con recursos propios, como intermediario de una institución financiera, o a través de programas del fabricante, hay créditos que la distribuidora gestiona o administra.

Esos créditos tienen un ciclo de vida que el sistema debe registrar: condiciones del crédito, tabla de amortización, pagos recibidos, saldo vigente, días de atraso. Si esa información vive en hojas de cálculo separadas o en el sistema contable sin vinculación al expediente del cliente, la cartera de crédito es opaca.

La visibilidad de la cartera es particularmente importante para detectar cuentas en riesgo antes de que lleguen al incumplimiento. Un cliente con historial de pagos puntuales que de repente atrasó dos mensualidades es una señal que justifica una llamada proactiva. Ese patrón es imposible de detectar si los datos de la cartera no están centralizados.

Pantalla de SITIC Software mostrando reporte de historial de crédito a cliente de equipo pesado

La integración entre plan piso y rentabilidad real

La forma correcta de medir la rentabilidad de una venta de unidad en una distribuidora de equipo pesado es:

Precio de venta menos costo de factura del fabricante menos gastos de preparación menos costo financiero del plan piso acumulado menos comisión al vendedor = margen real de la operación

Cuando el sistema calcula ese margen automáticamente en el momento del cierre de la venta — porque tiene registrados todos esos componentes — el director comercial puede ver en tiempo real cuáles operaciones fueron rentables y cuáles no. Esa visibilidad cambia las conversaciones de revisión de negocio: en lugar de hablar de márgenes brutos aproximados, se habla de rentabilidad real por operación.

Si quieres ver cómo SITIC gestiona el plan piso y el financiamiento al cliente en distribuidoras de equipo pesado, agenda una llamada con nuestro equipo.

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